MUJERES CIENTÍFICAS EN LA HISTORIA
Una de las científicas
más prominentes fue Margaret Cavendish, quien provenía de una familia
inglesa aristocrática. Ella escribió “Observaciones sobre Filosofía
Experimental”, donde criticaba la creencia que decía que los humanos podían
dominar la naturaleza. Interesada en todo tipo de ciencias, fue la primera
mujer en ser recibida en la Royal Society de Londres. Participó en
discusiones sobre la materia y el movimiento, la existencia del vacío, la
percepción y el conocimiento. También en la formulación de las primeras teorías
moleculares. Llegó a escribir diez libros de filosofía natural (lo que hoy se conoce
como Física).
En Alemania,
muchas mujeres fueron astrónomas, la mayoría de las cuales trabajaban en
observatorios familiares. Entre 1650 y 1710, las mujeres llegaron a representar
el 14% de todos los astrónomos alemanes. La más famosa fue María Winkelman.
Ella se casó con un astrónomo y se convirtió en su asistente. Hizo
contribuciones originales a la astronomía, incluyendo el descubrimiento de un
cometa. Cuando su esposo falleció, ella se postuló para ser astrónoma de la
Academia de Berlín, pero fue rechazada por ser mujer y no tener un título
universitario. Temían dar un mal ejemplo contratando a una mujer.
María Sibylla Merian
fue una botánica y entomóloga alemana, conocida por las ilustraciones
artísticas de plantas e insectos que realizó. Ella viajó a Sudamérica e ilustró
las plantas y los animales propios de este continente. Registró gráficamente
la metamorfosis de las mariposas. Los dibujos de
plantas, serpientes, arañas, iguanas y coleópteros tropicales
realizados por su mano, son considerados incluso hoy en día como obras de arte
y coleccionados por aficionados de todo el mundo.
En Matemática,
la italiana María Gaetana Agnesi fue la primera mujer en escribir un
libro de Matemática y la primera en ser nombrada Profesora de la Universidad de
Bolonia de dicha materia. Fue considerada una niña prodigio. En 1748 escribió
una de las primeras y más completas obras sobre análisis infinitesimal. Se
dedicó a la geometría analítica y al cálculo también.
La reina
Cristina de Suecia llevó a Descartes a Estocolmo para asistir en el
desarrollo de reglas para la nueva Academia de Ciencias de Suecia. Creó varias
academias en Europa, financió excavaciones arqueológicas, construyó un
observatorio en su palacio (a cargo de dos astrónomos) y fue mecenas de varios
artistas.
Emilie
du Chatelet fue una
matemática, física y filósofa francesa. Su libro “Las Instituciones de la Física” fue la obra que le daría
el reconocimiento del mundo científico. Se trataba de un amplio y profundo
tratado que ofrecía el estado de la física en su época, y en el que mostraba su
posición respecto de Newton. Además, tradujo varios libros de física al francés.
Y escribió junto con Voltaire otros. Tenía amplios conocimientos matemáticos y
era una gran traductora.
Maria
Cunitz, fue una astrónoma y matemática polaca. La
publicación del libro Urania propitia en 1650 le valió una gran
reputación en la época en Europa. Su esposo Elias von Löwen escribió un
prefacio para disipar rumores acerca de la autoría de la obra, así como señal
de apoyo hacia su esposa. Urania propitia proponía una simplificación en
los cálculos de las Tablas rudolfinas publicadas por Johannes Kepler, corrigiendo varios errores
matemáticos.
Elisabeth
Hevelius fue una astrónoma polaca, llamada la “madre de las
cartas lunares”. Trabajó junto con su esposo, el astrónomo Johannes Hevelius. A
la muerte de su esposo, publicó “El Prodromus Astronomiae”, que consistía de
tres partes: un prefacio, un catálogo de estrellas y un atlas de constelaciones.
El prólogo o Prodromus describía la metodología y la tecnología
utilizada para crear el catálogo de estrellas. El planeta menor 12625
Koopman fue nombrado en su honor, así como el cráter Corpman en Venus.